domingo, 7 de mayo de 2017

HISTORIAS E HISTERIAS: PROLOGO

Prólogo.
Escrito por Yolanda Rocha.

No consigo recordarlo pero es posible que fuese de noche. O tocando la madrugada. Me refiero a la primera vez que Jose (sin acento; en todo caso, de ponerse, sería Jóse) y yo nos cruzamos por el océano virtual. Dos barquitos en esa inmensidad, qué grandes son algunas casualidades. Los dos escribíamos en la misma página pero sin mirarnos, sin ser conscientes del otro, hasta que un día yo leí algo suyo. O él mío, qué más da, pero seguro que fue de noche. Yo había llegado allí para exorcizar fantasmas y él para llenar las largas horas de insomnio, secuela de un problema de salud. Descubrimos que teníamos mucho en común y pasamos de escribirnos a hablar. A confiar. A contarnos nuestra vida, nuestros sueños, nuestros miedos, nuestras alegrías y hasta esas esquinas oscuras de las que menos gusta hablar. Pero sobre todo nos unió nuestro amor por escribir, por leer, por imaginar.

Viví con él mudanzas, conocí a parte de su familia, compartimos música, fotografías, escritos, risas, secretos. Depositó en mí la confianza para contarme cosas que pocos (o nadie) conocen. Él desde el Mediterráneo, yo desde Madrid, pero no importaba: nos sentíamos tan cercanos que las distancias eran sólo un accidente. Pero Jose necesitaba cambiar, necesitaba volver a vivir, ser tan independiente como lo era antes de que la parca le rozase con un dedo y le dejase tirado en una acera del Barrio de las Letras. Y voló a Barcelona, sin miedo, en un nuevo comienzo. Otro más. Primero se rodeó de libros y después mostró su bagaje en varias oficinas. Pero no era lo que él había esperado, no le llenaba. Sus inquietudes bullían allí dentro, escondidas bajo el traje y la corbata. Hizo algunos viajes y la serenidad de la naturaleza quizá le trajo nuevos convencimientos. Y volvió a romper con todo. Volvió a ser valiente y decidió arriesgarse, reinventarse y emprender una aventura en tierras castellanas.

Siguiendo los pasos de Machado y Becquer recaló en Soria, en un pueblo pequeño cercano a Numancia. Allí ha levantado un negocio y cada mañana abre las ventanas a ilusiones y proyectos nuevos, esos que tenía dormidos, esperando para asomar la cabecita. Su voz suena feliz, plena y llena de alegrías cotidianas. Y aquí sigo, a su lado y en la distancia, aunque parezca una paradoja. Disfrutando de sus ideas y compartiendo esta etapa luminosa que él merece más que nadie, porque volvió de una orilla de la que la mayor parte de las ocasiones no se vuelve. Y ahora, como decía Cortázar: “Allí al fondo está la muerte, pero no tenga miedo”. Jose no lo tiene: ya la miró a la cara y la esquivó.


Jose me ha concedido el lujo  de inaugurar su blog, en el que, en primera persona, será él quien nos cuente sus peripecias y sus ideas. Os aseguro que va a ser otra aventura divertida. Me tendrá a su lado, como siempre. Tenerle en mi vida es una de las grandes cosas que el destino me ha regalado. Conocedle ahora vosotros.



Prólogo del Autor

''HISTORIAS e HISTERIAS'' no va a ser un hit-parade al estilo del ''Diario de Anna Frank'', ni lo pretendo ni lo anhelo, más bien lo considero harto imposible, cuán iluso sería si pensara eso; aunque a lo mejor para un guión de esas serie cómicas que se prodigan en la pantalla patria pueda servir.

Este ''a modo de diario'' va a contar las andanzas, vivencias y demás de un tipo que habiendo pasado toda su puta vida viviendo de aquí para allá se establece en un pueblecito de esos de ''small village''.

Simple y llanamente es puro entretenimiento y a los que me preguntéis si es mi vida, yo siempre responderé que a lo mejor sí, o a lo mejor no.

Creo que esto me lo debía.

Primero porque me gusta escribir, me relaja, me anima, me hace evadirme y, sobre todo, me sirve de cura. Segundo porque yo una vez, empecé a escribir un diario; y no lo terminé.

Soy ya muy mayor, y en el siglo pasado, cuando yo estudiaba EGB, la señorita Antoñita, nos explicó en la clase de Lengua lo que era un diario y como deberes nos pidió que escribiéramos lo que habíamos hecho ese día desde la mañana a la noche.

Yo seguí escribiendo, en una libreta de esas de las de antes, con la portada de esa serie de dibujos animados que se llamaba Mazinger Z .... pero un día, lo dejé.

Lo dejé porque pillé a mi madre leyendo mi diario.

!Por Dios, mi madre había leido todas mis intimidades!. Supongo que se escandalizaría al saber que su hijto estaba colgado de la señorita Antoñita. Leería también como descubrí mi primer pelito en las partes nobles... pero lo que peor me supo es que leería todo lo que había escrito de ella, lo mucho que la quería, lo que la adoraba.... y eso, fijate me dio más verguenza.

Desde entonces decidí decirselo todo a la cara y mi madre y yo llegamos a ser grandes amigos. Vale, sé que me vais a decir que una madre no puede ser amiga de su hijo, pero si la mía lo era; no hay ningún problema. En plata, de la puerta para dentro era madre, pero de la puerta para afuera era amiga.

En esta etapa de mi vida que denominaría como de ''calma chicha'', voy a empezar lo que un día dejé.

Como empezar a contar desde los ocho a los cincuenta y .. años, resultaría más largo que la Trilogía de los hobbit, empezaré a partir de Diciembre de 2016.

Y lo recalco de nuevo, las cosas podrán ser reales o no, los personajes que salgan en todo esto serán reales o no; pero si te ves dibujado en alguno de ellos, haz como hice yo con mi madre, dime a la cara que me quieres; o llámame truhán, pero dilo mirándome a los ojos.

Mi blog se hace llamar LA VIDA VISTA DESDE UNOS OJOS MARRONES, y aunque mis ojos no son nada del otro mundo, expresan sentimientos, todo un mar de sentimientos; pero también fulminan si lo tienen que hacer.

Ya sabéis a veces, una mirada, vale más que mil palabras.

Como siempre, gracias a Yolanda Rocha por su prólogo de ricas letras.....

2 comentarios:

  1. No lo dejes. Escribe y vive a fondo, que ya han pasado los tiempos de sombras.

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