viernes, 16 de mayo de 2014

VIVENCIAS

LA VIDA VISTA DESDE LOS OJOS NEGROS DE UN JOVEN SIN INFANCIA.

Esta es la historia de Ivan, un chaval de 22 años que sorprende por su exagerada madurez y por su exagerada fragilidad.
Conocí a Ivan hace 6 meses a través de un Programa de Reinserción de jóvenes con problemas, y creo que fue un flechazo..... en el mejor sentido de los flechazos.
En ese grupo había 6 jóvenes cada uno con sus historias particulares, pero nada más verlo, me dije que Ivan me producía una cierta ternura, aún más, el sentido paternal que nunca he tenido se me salía a arrobas, y eso lo tenemos prohibido.
Nuestra primera tarde, enseñándole a dividir, no dividimos; hablamos, y mucho.


Bueno sólo hablaba yo, pero es que el no paraba de preguntar. 


Así que cuando hace dos semanas le dije que le iba a hacer una entrevista para publicarla en mi blog, me sentó mal que me dijera que no. Sólo me dijo que yo sabía su historia y que la contara con toda la frialdad que usó él para contármela la segunda tarde que nos vimos.


Por mi parte, entiendo que es muy importante que todos conozcamos lo que algunos seres humanos han sufrido por el “por si acaso” se puede evitar.
Ivan no tuvo infancia, bueno sí la tuvo, pero no fue la infancia de un niño normal.
Ivan vivió en un entorno en el que su padre, alcohólico, ejercía no sólo un maltrato psicológico sobre su madre sino un maltrato físico, que al final se extendió a todos los miembros de esa unidad familiar formada por ese matrimonio, ese niño y una niña dos años menor que Ivan.


Un día en la vida normal de Ivan y su hermana, pasaba que a las 8 de la tarde, que era cuando su padre llegaba a casa, su madre los metiera en el armario. Y los metía para que no sufrieran o eso les decía ella. Era la única forma en la que esa loba protegía a sus lobeznos, apartándolos del macho alpha de la manada....pero es que ni los animales hacen eso.
Ella decía que si su padre no veía a sus niños se ensañaría con ella, descargaría con ella toda su rabia y no con ellos.
Ivan desde entonces tiene miedo a la oscuridad y se eriza cada vez que oye gritos o algo que suene a golpes.
El punto de inflexión lo marca una noche en la que metido en el armario tapando los oídos a su hermana; oyó a su madre gritarle a ese criminal, QUE ME MATAS, QUE ME MATAS...........
Salió del armario, porque no sólo algunos salen del armario, y al dirigirse al aseo vió a su padre, el criminal, encima de la madre agarrándola por la cabeza y golpeándola en el suelo, me contaba que muchas veces y que sonaba a hueco.
Es cuando fue a la puerta de su casa para salir a la escalera a gritar pero al ver que estaba cerrada.... salió al balcón y, esa voz que nunca había salido, esa voz y ese silencio que siempre le caracterizaron; se transformaron en gritos, gritos del silencio, y gritó, y gritó pidiendo ayuda y socorro, pidiendo ayuda, gritaba MI PADRE ESTA MATANDO A MI MADRE.


NO RECUERDA NADA MAS.

Sólo que el asesino salió corriendo, ese cobarde abrió la puerta y huyó.
Que recuerda a su madre con toda la cabeza llena de sangre y que su hermana lloraba.
Cuando los vecinos entraron después del jaleo y con la puerta abierta; dicen que Ivan tenía en la mano un cuchillo y que costó quitárselo. El me confesó que lo cogió para matar a su padre.
Del resto, sólo puedo decir y digo, que se necesita urgente un cambio de legislación para estos casos, algo efectivo y eficiente.... algo que de seguridad a las victimas, algo que de futuro y estabilidad a las victimas, algo que les haga humanos.... normales.


Y al maltratador lo siento, pero ni agua.


Ivan no tuvo infancia pero tiene un futuro muy prometedor.
Ahora trabaja a media jornada como reponedor en un supermercado, gracias desde aquí a las muchas empresas que tienen programas de reinserción, estudia por la tarde en la escuela de mayores para sacarse el graduado escolar, y lucha por grabar una maqueta porque es un buen rapero, uno de los mejores de Alicante.
Yo ya le he prometido que seré el Presidente de su club de fan, pero hasta que no se saqué el graduado escolar, ya sabe que nada de nada.
Cuando le pregunté, ¿cómo ves ahora la vida?
Me miró, creo que se le hizo un nudo en la garganta y me dijo:

- No lo sé pero tú por si acaso estate localizable.


Sobra decir que aquí estoy, aquí me tienes y cuidado, de nuevo te repito una cosa; yo a tí no te ayudo, tú eres el que a mí me has enseñado muchas cosas, me has enseñado a valorar muchas cosas que antes para mi pasaban desapercibidas, y sin duda, llenas una parte muy importante de mi existencia y de la de mucha gente que tienes a tu alrededor.
Disfruta los momentos pero, por favor, aprovecha eso que ahora tienes, sé tenaz, estudia, lee, y, sobre todo, sé un joven y disfruta de tu juventud, por la infancia que nunca tuviste.
Y ya sabes lo que los expertos te dicen, todo llegará y llegará ese momento en el que puedas mirar a tu madre a los ojos, que ella te mire y os podáis fundir en un abrazo.
Te aseguro que ese día no me lo voy a perder por nada del mundo....ese día también estaré en primera fila y nunca lo olvides, somos muchos los que te queremos.
Después de la tarde en la que le conté que iba a escribir esto, él me dijo cómo podría pagarme todo lo que había hecho por él, que sólo ha sido enseñarle matemáticas.


Muy fácil.... cuando ganes el Grammy al mejor rapero, acuérdate de dedicarlo a la cándida adolescencia....... tu y yo sabemos eso de dónde sale.



Así que como alguien dijo una vez..... BRINDO POR LA CÁNDIDA ADOLESCENCIA.


3 comentarios:

  1. Algún día es posible que te cuente algunas cosas, pero reconozco bien esos miedos y esas goteras que quedan en el alma y que se humedecen a menudo. Pero dile a Iván que los recuerdos que desgarran se difuminan con el tiempo. Y que los gritos que aun oye a veces en su cabeza, llegará un momento en que sonarán como una radio mal sintonizada. Estarán, pero todo lo bueno que está consiguiendo ahora en su vida tejerán una mantita que los mantendrá alejados. Ahora por fin hace lo que de verdad le apetece y tiene pequeñas alegrías cotidianas que son las que nos hacen la vida más amable. Además está claro que él confía en ti y eso es un regalo hermosísimo, como todos los que te mereces. Os tenéis y creo que eso va para largo. Sois muy afortunados.

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  2. Es tremendo pensar que unos chiquillos crezcan aterrados en su propia casa por culpa de quien debería ocuparse de alejar sus miedos y no de provocarlos.

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  3. Un comienzo duro y difícil, puedo ponerme en la piel de ese niño intentando salvar a su madre de las manos de un salvaje impresentable. :(

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